En una campaña agresiva por elevar la calidad de sus centros de reparación, Nikon ha decidido que todo reparador no autorizado, perderá la posibilidad de comprar partes sueltas para completar los arreglos de las cámaras que tenga en su negocio. De esta manera, todo aquel que no tenga certificación por parte de la compañía, estará inhabilitado para continuar con su trabajo y, en cierta manera, expulsado del negocio, al menos del lado de Nikon.
Esto no parece ser un gran problema, al menos para el usuario...
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