Los ferrotipos son fotografías positivas directas a través de un soporte metálico el cual es ennegrecido por la pintura fotosensible. Constituye una especie de fotografía "muerta", extremadamente superada por los revelados actuales y más aun por la fotografía digital. Aun así sigue teniendo su pequeña comunidad activa y probablemente sea una de las formas más interesantes de tomar imágenes analógicas, ya que no produce un negativo, sino un positivo directo. Algo así como una Polaroid de antaño.

Harry Taylor es un entusiasta de esta técnica, que con una cámara completamente manual y algunos químicos que te harían perder el conocimiento de solo olerlos, crea unas imágenes dignas del 1800. Barbas prominentes, trajes anticuados y un profundo tono sepia, sin intervención de Instagram, son la marca de sus imágenes.

A continuación podrás ver un pequeño vídeo donde muestra su técnica, muy artesanal y bastante parecida a las cámaras afganas, que tras verla te dan ganas de hacerlo tu mismo. El vídeo esta en ingles, pero no es necesario entenderlo para comprender el proceso:

¿Impresionante, verdad? Con tiempos de exposición tan largos y sistemas tan complicados, realmente estas obligado a pensar cada imagen. El siguiente vídeo cuenta un poco más acerca de su historia con los ferrotipos y su relación con ellos, aunque en este caso si es necesario dominar el ingles: