La semana pasada el rover marciano Curiosity liberó la siguiente imagen, retratándose a si mismo:

Compuesta por 55 imágenes separadas, todas a alta resolución, representan el primer retrato del rover a todo color. En cierta manera hace pensar que hemos avanzado lo suficiente como para poder controlar un robot a millones de kilómetros de distancia y, ya que estamos, tomarle unos retratos.

Pero, ¿quien tomó la fotografía, viendo que no hay ningún trípode que sostenga una cámara (y asumiendo que no hay ningún humano/extraterrestre allí)? El propio rover, claro esta. Utilizando el mástil de la cámara MAHLI, que contiene dos sensores CCD de 2 megapixeles cada uno, se lo extendió lo suficiente y se lo rotó para que apunte al robot y pueda retratarse. Una vez recibidas las imágenes, aquellas que contenían parte del mástil fueron editadas al momento de unirlas.

Por ultimo, la razón para tomar autorretratos del rover tiene fines científicos: al tener un registro de su apariencia se puede saber a ciencia cierta que tanto polvo se acumula en sus paneles (que evitan que pueda cargar sus baterías correctamente) y que tanto desgaste tienen sus ruedas.

Foto: NASA