Durante la pasada noche de Halloween, Nicolas Tanner, un fotógrafo graduado de la Universidad de Ohio, vio como los paramédicos del lugar retiraban una victima de una casa. Cámara en mano, procedió a retratar la escena, cuestión que llamo la atención de los médicos quienes le ordenaron que dejase de hacerlo.

Nicolas, conociendo sus derechos, continuo con su labor y bajo la amenaza de los médicos de llamar a la policía, el los invitó a hacerlo y así sucedió. Cuatro oficiales a caballo aparecieron al poco tiempo y procedieron de una manera particular: en vez de pedir que se retirara (bajo sabe quien cual ley) se pusieron delante de el, obstruyendo su vista y la de su cámara a la escena.
Continuando con su intento de fotografiar la escena, Tanner siguió disparando lo que causó que uno de los policías se baje del caballo y procediera a arrestarlo. Tanner pasó 12 horas en la cárcel y su juicio comenzó el 13 de este mes, bajo los cargos de obstrucción de la tarea de los paramédicos y resistencia al arresto.
Si bien todos sabemos que la fotografía no es un crimen y que nadie puede evitar que uses tu cámara en la vía publica, el error de Nicolas fue no aplicar el sentido común. Las autoridades son los que tienen el poder y resistirse a ellos, por muy equivocados que estén, no es la mejor idea.
Solución rápida no hay y hacer valer los derechos propios, al menos individualmente, no fue efectivo. Tal vez y solo tal vez, denunciar el hecho telefónicamente a alguna autoridad hubiese sido mejor idea. Resistan la injusticia, pero usando la cabeza.
Vía: Photography is not a crime | Foto: Till Krech







Nada que ver con este caso, pero interesante noticia:
Polémica por imagen en etiquetas La Mañana de Córdoba, 16/11/2012
Una familia cordobesa inició acciones legales por el uso no autorizado de la foto de pariente difunto en campaña preventiva.
La familia de un septuagenario, que falleció hace años por un grave cuadro de fibrosis pulmonar, presentó un recurso de amparo ante la Justicia Federal de Córdoba, por la utilización no autorizada de una fotografía del agonizante enfermo. Además inició una serie de acciones legales contra las ocho tabacaleras, en cuyos productos aparece la imagen del hombre de 73 años, y el Ministerio de Salud de la Nación, que puso en marcha esta dura campaña para concientizar y prevenir la enfermedad del cáncer. La presentación judicial, con el asesoramiento técnico del penalista Carlos Nayi, se concretó ayer en el Juzgado Federal nº1, a cargo del doctor Alejandro Sánchez Freytes. Según comentó el abogado a LA MAÑANA, «las normas vulneradas son los artículos19 y 75 inciso 12 de la Constitución Nacional y la Ley Nacional Nº 11.723». En ese sentido los primeros hacen referencia a las acciones privadas y la intimidad, en tanto que la otra norma se refiere a los derechos de propiedad intelectual.
Macabro descubrimiento
Hace unas semanas atrás, la viuda, junto a sus tres hijos y otros amigos, compartían una cena en una casa de esta Capital. Ya cuando los platos habían dado paso a los comentarios de la sobremesa, uno de los invitados pidió permiso y se puso a fumar. Cuando la mujer vió la etiqueta en la mesa se horrorizó y entró en estado de shock. No dudó ni un segundo. La imagen que acompañaba la etiqueta, bajo la consigna “Fumar causa muerte por asfixia”, era su esposo fallecido en 1995 por un cáncer. La foto, tomada supuestamente el día antes de su muerte, muestra al hombre agonizando en terapia intensiva. Cuando comenzaron a recorrer los kioscos y comprobaron que la imagen estaba en las tapas de otras marcas de cigarrillos, resolvieron hacer la presentación judicial. El doctor Nayi comentó a este diario que «ninguna empresa le pidió autorización a la familia y jamás hubo contacto desde el Ministerio de Salud de la Nación». Agregó que «se solicitó en la acción legal se giren las actuaciones a la Justicia Criminal a efectos de investigar quién tomó las instantáneas y permitió su divulgación». Nayi aclaró que la familia no está en contra de la campaña de concientización, sino que reclama respetar su privacidad.
Completamente en desacuerdo con los últimos comentarios. La policía está atropellando los derechos de una persona y debe ser denunciada. La policía es autoridad siempre y cuando actúe bajo la ley.