La idea de una clínica psiquiátrica ya es suficiente para ponerle los pelos de punta a cualquiera, pero si lo llevamos a “clínica psiquiátrica abandonada”, nos adentramos directamente en el terreno de la ciencia ficción. Por eso el proyecto fotográfico de Romina Margherita A Diaz toca una fibra especial en nuestro inconsciente. ¿Morbo, quizás? Sus fotografías dirán.

La Villa Sbertoli en la región de Toscana, Italia, solía ser la residencia de un empresario antes de convertirse en un sanatorio psiquiátrico. Hace ya varios años que la institución dejó de funcionar, pero en las fotografías de Diaz todavía podemos apreciar esta mezcla entre arquitectura tradicional y elegante, propia de un hombre de alta estatura en la sociedad, y los implementos típicos y atemorizantes de un hospital psiquiátrico. El hecho de que las fotografías sean en blanco  y negro simplemente agrega al terror.

En 1989, el profesor Augustine Sbertoli era el propietario de esta villa, que transformó en la Clínica Sbertoli para enfermedades psiquiátricas. Pacientes de Italia y toda Europa eran tratados en sus instalaciones, por diferentes motivos. Para que todo sea un poco más terrorífico, durante la época de Mussolini el gobierno fascista usó el sanatorio como una prisión para detenidos políticos. Luego, retomó sus actividades para pacientes mentales.

Recién dejó de funcionar en 1990, y una de sus alas todavía guarda los expedientes médicos de sus pacientes. Lo que dice Díaz sobre su proyecto es:

Este ex-asilo para locos en el medio de Toscana habla en susurrus y gritos que ya no podemos escuchar en sus paredes. Si pudiera decir una historia, cuál contaría primero.

La fotógrafa subió gran parte de su material a Behance. Compartimos una selección a continuación: