Leemos en la BBC la historia del fotógrafo Giles Duley. Tras perder dos piernas y parte de un brazo al pisar una mina en Afganistan que estuvo cerca de matarlo, y pasar un largo período de rehabilitación, volvió al trabajo para cubrir los Juegos Paralímpicos de este año. Su objetivo era realizar un reportaje sobre la labor de los técnicos y protésicos que asisten a los deportistas en Londres.

El accidente ocurrió en febrero de 2011, mientras Giles Duley estaba empotrado con los soldados estadounidenses en una patrulla en Kandahar. Tras la explosión, permaneció 45 días en cuidados intensivos durante los cuales los médicos anunciaron a la familia, hasta en dos ocasiones, la posible muerte del fotógrafo.

Pero Giles sobrevivió. Tras más de 30 operaciones y un año de rehabilitación en instalaciones militares -por estar más preparadas para tratar amputaciones, pese a que él era civil- Duley consiguió salir adelante. Ahora faltaba lo más difícil, acostumbrarse a su nueva condición.

Su reencuentro con la cámara -y con su nueva realidad- se materializó en el autorretrato en blanco y negro que vemos aquí arriba. Guiles Duley quería reflejar su nuevo aspecto, pero no quería un retrato hecho desde la lástima del ojo ajeno, así que decidió autoretratarse.

Lo llamó "Mi Escultura Griega" porque, como dice:

"Cuando alguien ve una escultura griega a la que le faltan miembros nadie dice que es una lástima porque esté incompleta."

De esta forma se mostraba al mundo tal y como era ahora, como un modo de recuperar el control sobre su propia vida y enseñar la fuerza que lleva dentro.

Y que mejor forma de consumar la rehabilitación que con la vuelta al trabajo. Su primera asignación fue este seguimiento del personal encargado del mantenimiento de las prótesis y sillas de ruedas en los Juegos Paralímpicos.

Admite que durante esta vuelta al trabajo se ha dado cuenta de sus nuevas limitaciones. Dice que tarda más en sacar la fotografía y que, al tener que manejar la cámara con una sóla mano, se fatiga bastante. Por esto Duley trata de reducir al máximo el peso de su equipo, pero aún así es consciente de que no va a ser posible realizar mucho del trabajo al que se había dedicado en los últimos diez años.

Puede que sus viajes y trabajos de campo queden reducidos o limitados ahora, pero Giles afirma que estas limitaciones le forzarán a estimular su creatividad y buscar nuevos recursos.

Uno de los proyectos que tiene en mente para finales de este año es volver a Afganistan. Quiere hacer un reportaje de un hospital de campaña, como parte de un gran proyecto que recoja las secuelas que los conflictos armados dejan en sus víctimas en todo el mundo.

Esperamos que lleve a cabo este gran proyecto y en poco tiempo empecemos a ver las primeras imágenes.