Hace unas semanas convertimos a los lectores en protagonistas: les pedimos que nos envíen sus galerías de fotos para que podamos verlas y aquellas que nos resultaran interesantes, realizarles una entrevista. El asunto fue un éxito, al punto que tuvimos que cerrar los comentarios de la entrada ya que 145 galerías fue bastante para revisar. Hoy les traigo la séptima entrevista, una español mezcla entre fotógrafo y arquitecto.

ALTFoto - Antes que nada, preséntate ante tu publico. Quien eres, como te llamas, donde vives y a que te dedicas.
Daniel Rueda - Mi nombre es Daniel Rueda, tengo 21 años y soy un estudiante de Arquitectura en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Valencia, cursando actualmente el quinto y último año de mis estudios. Me gusta pensar también que soy fotógrafo y escritor a tiempo parcial además de un apasionado del cine y la música.
A - ¿Como fue que te acercaste a la fotografía? ¿Como comenzaste en este apasionante mundo?
D. R. - Supongo que como todos, mis primeros flirteos con la fotografía empezaron en casa, de la mano de una modesta cámara de carrete que mi padre solía llevar consigo durante las vacaciones, cuando aprovechábamos la playa del mediterráneo y el sol del verano para engrosar nuestros álbumes. Antes o después acabó picándome la curiosidad por la fotografía, empezando a pedir la cámara hasta arañar con ruidosa insistencia el límite de la paciencia de mis sufridos padres. Desde entonces, la fotografía, de una manera u otra, ha crecido conmigo... Sin embargo, no sería hasta que me mudara a mi ciudad actual, Valencia que descubriría mi irrefrenable atracción por ella. La mudanza ocurrió en el peor momento de la adolescencia. Aquel viaje suponía dejar todo aquello que siempre había dado por sentado y que ahora tenía que acostumbrarme a echar de menos. Hice entonces mía la compacta que sucedió en mi familia a aquella cámara de carrete antigua con la que hice mis primeras fotografías y que tuvo que ser jubilada cuando los años comenzaron a pasarle factura. En los sucesivos meses empezaría a investigar la ciudad donde había ido a parar, siempre con la cámara bajo el brazo... En su momento no lo supe ver, pero mirar a través del objetivo durante los primeros meses me ayudó a lidiar con mi situación y a superar los primeros meses tras la mudanza. Supongo que también es por todo esto que ahora me es imposible salir por la puerta de casa sin la cámara en la maleta cuando me voy de viaje; la fotografía ha sido siempre mi más fiel compañera de viaje.

A - Cuéntanos un poco acerca de tu equipo y software que utilizas. ¿Como es tu workflow?
D. R. - Actualmente utilizo una Nikon D-40X para la toma de imágenes y el Adobe Photoshop CS5 para el postprocesado de las imágenes.

A - Tu fuerte es la fotografía de arquitectura, que es bastante atípica. ¿Por que te dedicaste a esta rama? ¿Que encuentras de atractivo?
D. R. - Como ya he comentado en la primera pregunta, soy estudiante de arquitectura aquí, en Valencia, con lo que quizá sea demasiado sencillo contestar con aquello de que "una cosa llevó a la otra". Sin embargo, lo cierto es que creo que es algo que habría aflorado sin yo haber entrado en la carrera que escogí; eso sí, los edificios escogidos como modelos habrían sido otros totalmente diferentes. De eso no me cabe duda alguna. Supongo que me gusta la soledad y el silencio de la fotografía de arquitectura, la necesidad casi obligada de estar solo delante de un edificio para que éste se sienta lo suficientemente cómodo como para posar delante de toda la ciudad.
No obstante, y este es un tema del que podría estar hablando horas, si bien es verdad que en la mayoría de mis fotografías aparecen edificios, no me creo hablando ahora de "fotografía de arquitectura" mientras veo mi portfolio, necesitando quizá una manera de llamarla distinta a ésta que todavía no he encontrado. Me gusta pensar que mi fotografía trata de contar historias que lejos de hablar sobre la fachada que se ve en el fondo de la imagen, cuentan sobre la manera en que el hombre o la mujer de la imagen camina, respira, sueña o vive, frente a ella. El ser humano siempre está ahí, es su presencia la que construye la fotografía, al menos así lo veo yo. Supongo que esto es ya deformación profesional, pero lo cierto es que me gusta ver cómo lejos de ser los edificios los que influyen en nosotros, son las propias personas las que con su presencia pueden alterar una arquitectura, y así, la fotografía que saques de ella.

A - Al componer la fotografía de un edificio, ¿que reglas hay que respetar? ¿Aplica la regla de los tercios? ¿De que manera logras hacer llamativa una imagen arquitectónica?
D. R. - Sinceramente, espero que a la hora de hacer fotografías de un edificio, no haya reglas. Porque en ese caso es posible que me haya saltado unas cuantas.
Bromas aparte, creo que la mejor fotografía de arquitectura se construye con los mismos materiales que la mejor arquitectura, esto es: la luz, el tiempo y, la más importante de todas, la paciencia (es la única que depende de nosotros). Estos son los principales ingredientes de una buena fotografía de arquitectura, aunque la suerte y el azar son otros dos grandes alicientes que uno no debe nunca olvidar. Por otra parte, cada edificio es diferente de cualquier otro, por esto mismo se ha de tratar cada pieza de arquitectura como la primera que se fotografía, y es que me resulta insoportable que, leyendo alguna revista del tema, salte entre diferentes proyectos fotografiados todos ellos de la misma manera, pareciendo trabajada toda la revista por el mismo fotógrafo.
En tanto a la famosa regla de los tercios, he de confesar que es una proporción que suele aburrirme cuando la veo demasiado seguida en mis fotografías, por lo que trato de huir de ella. No obstante, y como se puede apreciar arriba, muchas veces es imposible escapar de sus garras.
A - ¿Como encuentras a tus "protagonistas"? ¿Exploras la ciudad sin saber que construcción retratar o tienes alguna fuente de información?
D. R. - Quiero pensar que cada fotografía es un mundo y que detrás de cada una de ellas hay una historia que merece la pena contar. Hay fotografías que nacen de la casualidad de un paseo en el que se me ha ocurrido salir con la cámara y otras que se querían conseguir después de visitar un edificio en concreto. La mayoría de mis fotografías salen de los viajes que he ido realizando a través de los años con alguna asignatura de la carrera, con lo que la mayoría de los edificios visitados han sido previamente escogidos, bien por los profesores responsables del viaje o bien por nosotros mismos, los alumnos. Otros, simplemente, están ahí.
A - Muéstranos tu fotografía favorita. Cuéntanos algo de como la realizaste.
D. R. - Una de las grandes suertes de mi fotografía es la casualidad con la que siempre acabo encontrando mis escenas más mimadas. Esta fotografía es el mejor ejemplo de ello:

Como la gran mayoría de mis fotografías, esta pertenece a uno de mis viajes; Londres esta vez. Nos encontrábamos, un buen amigo y yo, esperando el tren en la parada del underground más cercana a nuestro hostel, mirando todavía con demasiado sueño el silencio de las vías que nos prometían al menos un par de minutos más esperando al tren. Cuando de repente nos giramos para recibir con la mirada la línea que corría en el sentido contrario y que acababa de llegar. Decenas de londinenses bajaban del vagón atropellándose los unos a los otros mientras irrumpían con su ruido el ayuno que reinaba entre las vías. Y allí estaba ella, acostumbrada a aquel desembarco, al ruido y la prisa, mirándonos a nosotros mientras nosotros mirábamos con curiosidad todo cuanto acaecía en aquella estación. Aunque a mí sólo me interesara ella. Saqué la cámara y no reparé siquiera en si los parámetros eran o no los correctos para la luz que había en aquella estación. Debían serlos. Ella apartó la mirada y fui yo el que sonrió cuando sonó el clic.
A - ¿Quienes son tus fotógrafos (conocidos o no) favoritos? ¿Donde buscas la inspiración?
D. R. - No me gustan las "influencias" aunque sí mucho los guiños. Si tuviera que escoger referentes creo que me quedaría con Julius Shulman y FG+SG. En tanto a la inspiración... sin miedo a quedarme en el cliché, creo que es en la música donde encuentro la mayoría de mis fotografías... No concibo la postproducción de una fotografía sin estar escuchando algo mientras.

A - Para terminar, ¿que consejo le darías a nuestros lectores que recién comienzan con la fotografía?
D. R. - Que se olviden del trabajo que hacen otros fotógrafos y encuentren una identidad propia a través de su fotografía. Que aprendan de manera autodidacta lo que se necesita saber de fotografía sin dejar que otros te cuenten lo que puedes aprender por ti mismo; Internet es infinito, y lo que uno necesita saber para hacer fotografía, muy escaso. Todos sabemos escribir y sin embargo, todos tenemos una letra diferente; con la fotografía debería pasar lo mismo: sólo necesitamos encontrar nuestra propia voz entre tanto ruido.
Y así concluimos esta entrevista. Si quieres ver el resto del trabajo de Daniel puedes visitar su portfolio o recorrer la galería de aquí debajo.
Cada vez falta menos para que volvamos a abrir la inscripción, así que ¡a no desesperar!

























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