Debo confesarlo: me encantan las lentes de Lensbaby. Más que agregar filtros digitales o jugar con enfoques selectivos artificiales, encuentro mucho más satisfactorio crear esas imperfecciones a mano y Lensbaby es uno de los fabricantes que con sus lentes permite alcanzar estos resultados, sin que sea necesario asaltar un banco o hipotecar la casa.

Hace mucho tiempo ya reseñamos el Composer, probablemente una de las mejores monturas de su linea que con su compra viene incluido el Double Glass Optic, un cristal sencillo pero de gran calidad final de imagen y que, dependiendo de la apertura, difumina y desenfoca los bordes de la imagen.

Este Double Glass Optic tiene dos grandes problemas: en primer lugar se trata de una lente de 50mm, por lo que en cuerpos APS-C puede ser un gran inconveniente ya que produce un efecto tele demasiado pronunciado. En segundo lugar, la apertura se maneja en base a unos discos que debes dejar caer en el centro de la lente y luego rescatar con una herramienta magnética. En la teoría no resulta muy complejo, pero al llevarlo a la practica resulta tan molesto que te resignas, al menos en mi caso, a utilizar una sola apertura durante todo el día y forzar la velocidad dependiendo de la situación.

Para compensar estos problemas hace un tiempo la compañía lanzó el Sweet 35, una lente para usar con cualquiera de las monturas de Lensbaby con una longitud focal de 35mm y diafragma incorporado. Veamos paso a paso sus características. Antes que nada, esta reseña esta basada en una Canon T2i, sensor APS-C, donde el Sweet 35 fue montado en un Composer.

Empaque

Tal como en el empaque del Composer, el diseño de la caja es genial, con la ya clásica broma de "¿Mamá? ¡Felicitaciones, es un Lensbaby!" que aparece apenas abres la tapa. El manual es sencillo y esta escrito en varios idiomas, incluido el español, aunque no va más haya de algunas recomendaciones y como montarla. La lente viene en un tarro de plástico cuya tapa sirve también para trabarla y destrabarla en la montura que tengas. Como la lente solo tiene tapa frontal, el otro extremo se encuentra descubierto y trae una pequeña tela de microfibra (o algo similar) para evitar rayaduras. El cierre de este tarro es hermético y luego de varias semanas no he notado ninguna partícula de tierra dentro de el.

Construcción

La lente esta construida en metal y plástico. La rueda que controla el diafragma, que se encuentra donde normalmente estaría la rueda de enfoque, es de metal, mientras que el resto de su construcción parece ser un plástico lo suficientemente duro que, a simple vista, parece resistir unos buenos golpes. Se siente bien al tacto y da la sensación de que esta bien construido, sus partes móviles son firmes y al llegar al tope no muestran juego, tampoco así en sus puntos intermedios.

Su parte más interesante, el diafragma interno, esta compuesto por 12 palas, numero alto para tratarse de una lente alternativa, cuyo rango de apertura es de f/2,5 en su extremo abierto y f/22 en el opuesto. El enfoque mínimo es de 20 centímetros, sus cristales son 4 en 3 grupos y el tamaño de filtros es de 46mm.

Ver trabajar al diafragma interno es una delicia, con movimientos suaves y sin golpes bruscos, componiendo un circulo bastante... circular, a la hora de cerrarlo, a diferencia de otras lentes que poseen menos elementos y forman pentágonos en números de apertura altos.

Manejo y utilización general

Montar la lente sobre el Composer es sencillo: la tapa de plástico donde se la guarda tiene unos pequeños encastres que al colocarlos en el lugar exacto, traban y destraban cualquier óptica Lensbaby al rotar hacia un lado o hacia el otro. Una vez en su lugar, se siente firme y no tiene ningún tipo de movimiento, por lo que su seguro, por más sencillo que parezca, es bastante efectivo.

Al tratarse de una lente analógica y, principalmente, conectarse mediante el Composer, hereda todos los mismos problemas de medición de este que se reducen sencillamente a una previsualización bastante incorrecta en cualquier modo que no sea AV (Prioridad apertura). Por alguna razón estas lentes confunden a la cámara y si utilizas el modo M, TV o P, la cámara mostrará una exposición incorrecta en el live-view. Esto significa o hacer suposiciones sobre la exposición o lidiar con el modo AV y utilizar el bloqueo de velocidad para utilizar valores específicos.

Fuera de estos problemas, y probablemente a los diez minutos de empezar a utilizarla, aparece uno mucho mayor: en situaciones de enfoque cercano, ¡la rueda del diafragma queda inaccesible! El Composer enfoca moviendo la óptica de atrás para adelante y esto significa que al enfocar el infinito la lente esta sobresalida completamente de esta. Pero al ir enfocando cada vez más cerca, la óptica se va "enterrando" en el Composer y por lo tanto va escondiendo su rueda de control. En la distancia de enfoque más cercano, el Sweet 35 deja apenas unos milímetros sobresaliendo su rueda de diafragma, quedando efectivamente inutilizada.

Al tratarse de, justamente, la única óptica de Lensbaby con diafragma interno, normalmente quieres jugar con este y la mayoría de las veces este está tan escondido que resulta imposible manipularlo sin antes arrojar el foco a cualquier lado y acomodar sus valores.

Bokeh

El bokeh, desgraciadamente, no es tan interesante como en el Double Glass. No me malinterpreten, es extremadamente sencillo provocarlo, por el hecho de causar el mismo enfoque selectivo que toda la linea del fabricante, pero no es tan cremoso y perfecto como en el resto. Probablemente lo más molesto de su bokeh es que cada circulo tiene uno interno ligeramente más brilloso, creando anillos en su interior. No son círculos plenos como en el Double Glass, sino más bien una mezcla de círculos.

Por lo general este problema se disimula fácil, pero al tratarse de una lente de este tipo el bokeh siempre es un protagonista principal, por lo que al ojo entrenado salta fácilmente a la vista.

Al tratarse de un 35mm, es una bendición para los usuarios de APS-C ya que deja ver un poco más del efecto selectivo de su enfoque, cuestión principal por la que alguien compraría una de estas lentes, aunque como hemos visto en este caso no es tan agradable a la vista.

Conclusión

¿Vale la pena adquirir esta segunda óptica, si ya tienes un Double Glass? Depende que tanta necesidad tengas de operar fácilmente el diafragma, o si un 50mm es demasiado para ti. Todas las monturas de Lensbaby se venden con una óptica incluida, sea el Double Glass o el Plastic, por lo que siempre el Sweet 35 será una segunda compra. A un precio de $180 dolares, solo por la óptica, puede que sea una compra difícil de decidir.

6/10

Al menos en mi combinación de cuerpo APS-C + Composer, el resultado fue poco satisfactorio. Su bokeh no era de lo mejor y su manipulación no era muy fácil. A favor tiene el hecho de ser menos tele que el resto de las ópticas, pero aun así, pocas semanas después fue a parar al cajón, donde rara vez sale de ahí. Tal vez en un cuerpo full frame el resultado sea distinto, o combinado con un Muse, por ejemplo. En mi caso, no fue la mejor decisión.

Galería­ de imágenes

Fotografías: Andres Rey, licenciadas en Creative Commons (BY-SA).