Nikon ha presentado la sucesora de la COOLPIX 7100, hasta ahora la compacta más avanzada de la marca. La COOLPIX 7700 será el nuevo buque insignia de Nikon entre las compactas. Un segmento de mercado que, si bien hace unos años era casi coto privado de Nikon, Panasonic y Canon, ahora es uno de los más disputados en pugna con las Fuji y Sony.La primera diferencia que nos encontramos frente a su antecesora es que se ha prescindido del visor óptico, con lo que se reduce su altura. La empuñadura es más prominente y pasa a integrar el dial frontal.

La principal mejora viene en la óptica que, pese a mantener la misma distancia focal equivalente de 28-200mm, es un paso más luminosa tanto en el extremo angular como en el tele (f2-4 frente a f2.8-5.6). El sensor mantiene un tamaño similar, ahora redondeado a 1/1.7 pulgadas. Se trata de un sensor CMOS retroiluminado con sensibilidades entre 80 y 3200 ISO, que se puede forzar a 6400. Soporta ráfagas de hasta 8 fps a la máxima resolución en JPEG.

La grabación de video pasa a ser a 1080p y permite un control manual de velocidad, ISO y diafragma.

El flash funciona como Master del sistema CLS de Nikon, con lo cual puede disparar a distancia otros flashes compatibles, posibilidad de la que no disponen ni siquiera sus réflex de entrada. El cuerpo está fabricado en magnesio y tiene una pantalla orientable de tres pulgadas.

La COOLPIX P7700 mejora en todo a la P7100. La cuestión es si conseguirá ser suficiente para pelear en un segmento al que cada vez llegan más contendientes con modelos más innovadores. En este sentido la P7700 es un más -aunque mejor- de lo mismo.