Madrid es la capital de España, pero quien se salga de los circuitos turísticos se encontrará con el ambiente de un pueblo. No es desde luego una apreciación despectiva, sino un piropo. Todavía es posible ver a la abuela saliendo en chanclas a tirar la basura, y hasta hace muy poco se sentaban, en los barrios más castizos, en los portales para recibir el fresco de la tarde. Y es posible que alguien pare el coche para saludar a un vecino en medio de cualquier calle llena de coches. Madrid tiene un palacio real inspirado en Versalles, una fuente a la madre tierra, los jardines del Buen Retiro y una oferta cultural única en el mundo. El viajero fotógrafo se encontrará aquí en su salsa, y deseará tener más tiempo para vivir en Madrid. La primera Real Sociedad fotográfica española (c/ de los Tres Peces, 2) que se creó, en 1899, aún perdura en el castizo barrio de Lavapiés, abierta a todos.

La Cibeles

Una de las faltas más graves que tiene la capital es carecer de un centro de artes visuales como París, por poner un ejemplo. Lo más triste es que es un proyecto que no se sabe cuando se va a realizar, con un edificio preparado para ser rehabilitado. Lo único bueno de esta historia es que hasta que se ponga en marcha, está funcionando, en el mismo lugar, el centro social autogestionado Tabacalera, con numerosas actividades fotográficas, y la sala Tabacalera (C/ Embajadores, 51), un lugar sobrecogedor por el estado de abandono intencionado o no, del ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Salas para disfrutar de la fotografía hay muchas. El Círculo de Bellas Artes (c/ Alcalá, 42), la sala Alcalá 31, la sala de exposiciones del centro cultural Fernando Fernán Gómez (plza/ Colón, 4), la impresionante y poco conocida sala Canal de Isabel II (c/ Santa Engracia, 125), ubicada en un antiguo depósito de agua...También hay galerías dedicadas en exclusiva a la imagen fotográfica, como Blanca Berlín (c/Limón, 28) o Espacio Foto (c/ Viriato, 53). Y no hay que dejar de darse un vuelta por el museo Reina Sofia (ronda de Atocha), con una colección estupenda pero muy poco publicitada.

La mejor tienda de fotografía de España es, a título personal, Fotocasión, (c/ Ribera de Curtidores, 22). Tienen muchísimo material, tanto nuevo como de segunda mano. Y los dueños conocen lo que venden. Os aseguro que recomiendan lo mejor, que casi nunca es lo más caro. Además está en pleno Rastro, el mercadillo madrileño por excelencia. Si no quieres mucho barullo, la tienda está abierta entre semana, pero el domingo por la mañana es una experiencia única. Otra maravilla, por recoleta y buen trato, es Galeote (callejón de Preciados, 2), con una impresionante escaparate de cámaras de segunda mano. Y quien sienta nostalgia de Barcelona puede visitar Casanova profesional (c/ Vandergoten, 8), con la misma dinámica que la tienda madre. Fotoganga, Casa Carril y Trama  (la tienda que me surtió de material durante toda mi adolescencia) son otras tiendas a tener en cuenta.

Y por último las librerías. En Madrid tiene su sede La fábrica (c/ Verónica, 13), centro cultural contemporáneo que gestiona, entre otras cosas, Photoespaña, ni más ni menos, el festival inabarcable de fotografía de renombre internacional. Su librería, que tiene por supuesto sus cuidadas ediciones, es pequeña, pero serás incapaz de salir sin un libro. Cerca está Caixaforum y su tienda Laie, con una sección de fotografía más discreta. Y no podemos olvidarnos de Ivory Press (c/ Comandante Zorita, 48), una galería librería especializada en libros descatalogados y raros.

Seguramente me dejaré muchas cosas en el tintero, pero nuestros lectores podrán complementar esta breve guía fotográfica para Madrid.