Quede claro desde un primer momento que entiendo viajero fotógrafo como aquella persona que disfruta con la cámara colgada al hombro, que quiere conocer fuera de los circuitos turistas los sitios que visita, que huye de los típicos viajes organizados que incluyen comida y espectáculo. Que entiende la fotografía desde el respeto, sin atosigar a sus acompañantes con el posa aquí o posa allí, que investiga en internet. Un fotógrafo que cuando ve una exposición entra corriendo a verla. Un persona que disfruta con los libros. En fin, un fotógrafo que ame su trabajo o su afición.

Santa María del Mar

Esta serie la inicio con una visita a la ciudad española más fotográfica: Barcelona. Aquí se disparó la primera fotografía de la historia española: el 10 de noviembre de 1839, se reunió a una gran cantidad de curiosos para sacar una vista de la casa Xifré desde la calle del General Castaños. El daguerrotipo resultante, después de unos veinte minutos de exposición, se sorteó entre los asistentes y se perdió su pista. Una placa recuerda el acontecimiento. Y por cierto, si quieres comer uno de los mejores arroces de tu vida, ve a ver la placa y luego come en el restaurante 7 portes, justo en el edificio que se fotografió.

Barcelona es una ciudad inabarcable. Tiene mar y montaña, un barrio gótico y una ciudad olímpica, y buen gusto por los cuatro costados. Es un paraíso para los fotógrafos, aunque es difícil encontrar un rincón sin alguien armado con una cámara. Es un reto encontrar una imagen original de la ciudad. Pero se mire donde se mire se encuentra la inspiración, como las obras maestras de Antoni Gaudí, desde La Pedrera a la basílica de la Sagrada Familia, y se puede conseguir una mirada distinta de alguno de los monumentos más fotografiados del mundo.

Pero vamos a ver algunas de las tiendas de fotografía más recomendables de la ciudad. Hay unas cuántas que están en la calle Pelai, por lo que se hacen competencia directa y el aficionado puede buscar en tres sitios distintos separados por unos pocos metros. En el número 9, Jordi Bas presume de ser la más barata, y están en lo cierto, quizás debido a su gran volumen de venta por internet. En el 18 está Casanova, una tienda muy profesional y bastante cara, pero con la seguridad de encontrar siempre las mejores referencias de cualquier marca. Y en el 10, Nivell 10, donde además de cámaras puedes encontrar equipos de imagen y sonido. En pocas tiendas en el mundo un fotógrafo lamentará tanto ser pobre.

Barcelona también cuenta con un espacio único para recogerse y reverenciar a todos los grandes, la librería Kowasa. El paraíso para los amantes de los libros de fotografía. Hay pocas librerías especializadas sobre el tema, por lo que lamentas que esta no te la puedas llevar a tu ciudad. El trato es excelente, pues los vendedores son libreros y aman lo que tienen entre manos. Puedes hojear y comprar libros nuevos y antiguos e incluso descatalogados. También podemos ir a La Central, en diversos museos de la ciudad, con una sección de fotografía muy llamativa.

Y por último los museos y las salas. En primer lugar el Mnac, el museu Nacional d´Art de Catalunya (Parc de Montjuïc s/n), donde destaca su colección de frescos románicos pero con unos fondos impresionantes de fotografía que acaban de aumentar con la donación de toda la obra de Joan Colom. No hay que olvidar el CCCB, Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (c/ Montalegre, 5), un centro dinámico que expone, con regularidad, fotografía. Fundación Foto colectania (c/ Julián Romea, 6) es otro templo de la fotografía, con un fondo de 2500 fotografías, una editorial propia y numerosas exposiciones y actividades. Y todo aquel que quiera saber qué es el arte de verdad, no debería marcharse de la ciudad sin visitar el museu Picasso (c/ Montcada 15-23).

Al ser una ciudad tan grande seguro que a muchos lectores les faltarán muchos sitios por señalar, pero este artículo es una invitación para que los compartáis y que todo viajero fotógrafo tenga una guía a la que acudir cuando visite la ciudad de Barcelona.