No es necesario hacer la prueba. El espejo siempre dice que todos somos bonitos, pero una foto tomada en el mismo lugar, con la misma iluminación y el mismo angulo muchas veces nos parecerá poco feliz y para nada acertada. Por alguna razón, vernos a nosotros mismos en papel o pantallas no es tan placentero como hacerlo en una superficie reflectante. ¿Por qué sucede esto? ¿Que diferencia hay entre la versión capturada por una cámara y el vídeo constante de un espejo?

Duncan Davidson en una charla de TED comentó su teoría personal, sin fundamento científico sino que basado en observaciones personales y charlas con distintos investigadores, acerca de esta discrepancia entre lo que vemos:
Básicamente, su fundamento es que las imágenes de nosotros mismos caen en el valle inquietante. Este valle, no físico sino filosófico es una hipótesis por la cual se explica el rechazo que tienen las personas a los objetos que son extremadamente parecidos a las personas, pero no tanto. Los juguetes, a medida que se van pareciendo en sus rasgos a los humanos, tienen una gran aceptación por parte de la mayoría. Pero cuando empiezan a parecerse demasiado pero no exactamente, nuestra percepción hace que sintamos rechazo, como si aquello que estamos viendo no es humano o esta muy enfermo
Davidson argumenta que la percepción fotográfica de nosotros mismos cae en este valle, dándonos la sensación de que es humano, pero no exactamente. Nuestra percepción de nosotros mismo es exacta, al menos a través de un espejo, pero vía una fotografía deja de serlo.
Esta teoría es una conjetura algo laxa, basada en cuestiones empíricas, pero no deja de ser una cuestión que pone a pensar.










No comparto para nada la opinión de Duncan.
Creo que no se ha dado cuenta de que los mecanismos mentales cuando vemos una foto propia son mucho más simples de lo que piensa, quizás porque nunca se ha visto feo en una foto.
Como digo lo que sucede es mucho más simple. Como dice el Dr. House todos mentimos, incluso nos mentimos a nosotros mismos, tanto nos mentimos que llegamos a tener una imagen mental idealizada de nuestro aspecto.
Supongo que no seré el único que le ha pasado que algunos días nos miramos en el espejo y nos vemos horrosos, cansados, ojeroros, con un aspecto como para no salir de casa. Otros días en cambio nos vemos espectaculares, radiantes, guapos, con las hormonas capaces de conquistar el mundo.
Pues bien, esa última imágen es la que guarda nuestro cerebro como nuestro mejor "YO" y cada vez que vemos una foto nuestra la compara con esa copia de seguridad.
Si en la comparación no salimos perdiendo mucho la foto nos gusta, pero si en la comparación salimos perdiendo mucho, en ese caso, nos parece que salimos feísimos en la foto.
Sólo siendo más humildes y bajando nuestras espectativas ante una fotografía podremos aceptarnos tal y como somos. Si por el contrario siempre buscamos en una fotografía nuestro mejor "yo" nunca estaremos conformes con nuestro aspecto.
Esa es la razón última por la que la mayoría de las mujeres no se gustan en sus fotos pese a que todos los que les rodean les aseguren de que están fantásticas. Cuando eso sucede (y sucede muy amenudo) lo que está pasando es que esa persona está comparando con una versión de ella misma absolutamente excepcional o altamente idealizada. En realidad hay una disociación entre mente y realidad que puede llegar a ser insalvable.
La opinión del Sr. Duncan con todo lo respetable que pueda ser, no es más que una locura suya que no tiene nada que ver con la realidad de los procesos mentales y de la autoaceptación.
La diferencia fundamental es la simetría. Normalmente estamos acostumbrados a vernos en espejos, con nuestra oreja derecha a la derecha de la imagen. Al fotografiarnos o vernos en video esa oreja derecha aparece a la izquierda.
Y como no somos perfectos, no somos totalmente simétricos y nuestro cerebro detecta esas variaciones haciéndonos ver que algo no está bien, ya que tenemos asumido que nuestra identidad es la del espejo.
Haced la simetría a la foto y notaréis la diferencia cada uno a mejor y el resto de personas a peor.
Por eso quizás haya mucha gente que se hace fotos al espejo ^^ A mi lo que no me gusta a es cuando escucho una grabación de voz hecha por mi. !Saludos! http://sindromecoleccionista.blogspot.com.es/
No creo que feos, mas sin embargo se deforma las imagenes en algunos casos; al menos a mi me ha pasado con mi tatuaje,yo lo veo de una forma y cuando le tomo una foto se ve bastante mal, yo creo que es por el angulo y la lente que estemos utilizando,aparte de que si hay un cambio muy radical la distancia en la que estemos tomandonos la foto
Y entonces qué debo hacer para salir bien en las fotos?? :(
Te digo lo que le digo a todas mis clientas: 1- querer de verdad hacerte las fotos. De verdad es también a nivel interno subsconciente, no vale decirlo nada más. 2- confiar en el fotógrafo. Antes deberás de econtrar aquel que te de confianza y te haga sentir segura, tranquila, relajada y con confianza en ti misma y que en que vas a salir bien. Esta es, quizás la parte más difícil puesto que no depende de ti. 3- Descansar bien el día de antes. 4- Una vez en la sesión de fotos pasártelo bien, disfrutar, tomarlo como algo positivo. La cara es el espejo del alma y si dentro tenemos miedo, temor, cansancio, desconfianza...etc, se verá en las fotos. El resto lo hará el fotógrafo porque para eso le has contratado.
Saludos
Aceptarse como uno es.