Claro que un arma de fuego puede intimidar a cualquier amigo de lo ajeno pero probablemente caminar por la vida con una puede traernos más problemas que soluciones a la mayoría de los mortales. La técnica de utilizar un arma para resguardar la seguridad de tus dispositivos durante los viajes puede ser muy satisfactoria, si se utiliza con algo de inteligencia.

Arma

Haje Jan Kamps en Pixiq.com cuenta una particular historia de un videógrafo que despachaba sus cámaras junto a un arma. Cámaras como Phantom Flex pueden costar casi lo mismo que una pequeña casa y llevarlas contigo en la cabina de un avión es imposible, por lo que dependes del cariño y dedicación de los empleados del aeropuerto.

La solución es tan simple como despachar todas las cámaras junto a una pequeña pistola. Pero no una pistola que pueda significar un peligro para ti mismo, sino una pistola de inicio, aquellas que se utilizan para hacer ruido y marcar el comienzo de una carrera. Estas pistolas no disparan proyectiles ni son un peligro para los usuarios sin experiencia, pero a los aeropuertos no les importa esta diferencia, manejando con sumo cuidado cualquier valija que indique que hay munición dentro de ella.

Todos los empleados del avión la manejarán con extrema dedicación, por lo que los equipos serán bien tratados. Seguramente te traerá algunas demoras y probablemente en algunos países sea hasta ilegal, pero dependiendo del valor de tus cámaras puede ser obligatorio.

Foto: Official U.S. Navy Imagery