Ya que todas nuestras imágenes, digitales al menos, son extremadamente fáciles de compartir, también son fáciles de robar. Por mucha marca de agua que utilices, no quita que alguien con el conocimiento necesario la borre con algo de paciencia y haga pasar tu trabajo como propio.

Photo Stealers hace un poco de justicia y pone al descubierto a aquellos fotógrafos (o autoproclamados como tal) que han robado imágenes para hacerlas pasar como su propio trabajo. Post a post se muestra el sitio en falta junto a todas las fuentes que ha robado. En los casos más extremos incluso se le han agregado marcas de agua propias a las imágenes ajenas.

Lo interesante es que no solo se toman el trabajo de investigar, sino que también hacen un seguimiento de caso. Con cada actualización siguen el desarrollo del sitio, informando que imágenes fueron retiradas, cuales fueron agregadas y si el sitio sigue online o no.

Si quieres calzarte la gorra de policía virtual por un rato, puedes denunciar sitios a través del formulario de contacto.