Confiábamos en que no íbamos a tener que escribir nuevamente sobre Olympus en estos días, pero lamentablemente, la compañía nipona en crisis vuelve a aparecer en los titulares. Hace algunos días les contamos que la empresa estaba pronta a acceder a pagar a su ex consejero delegado la indemnización por su despido. De acuerdo con un reporte publicado por The New York Times ayer, Olympus le pagó a Michael Woodford unos 15.4 millones de dólares.

Considerado el despido indebido que claramente perjudicó a Woodford, la indemnización es completamente correcta. Sin embargo, llega en un muy mal momento para Olympus. Mal momento, en sí, provocado por las declaraciones de Woodford que llevaron a una enorme investigación por fraude relacionada con gastos ficticios. Esta investigación se cobró las cabezas de casi todos los directivos de la compañía.

En estos días, se dio a conocer también un posible interés por parte de la compañía Panasonic por adquirir Olympus. Pero ahora, el presidente la compañía Fumio Ohtsubo negó por completo estos rumores, y si bien los directivos de Olympus afirmaron en varias oportunidades que no están interesados en vender, una de las cosas que más necesitan en estos momentos en un inversor. Parece ser que no será el rol de Panasonic.

La situación es, entonces, crítica. Son varias ya las compañías que tuvieron que salir a desmentir que estaban interesadas en comprar Panasonic. Hasta Sony, supuestamente, mostró interés en convertirse en socio mayoritario. Estas empresas se toman los rumores en serio, porque casi todas las veces el presidente o consejero delegado ha salido a salir que esta información no era cierta.

Mientras tanto, Olympus sigue agonizando. Mientras que por un lado planean reducir su línea de cámaras digitales, por otro lado están aumentando sus ventas en Japón.