Vanessa Willock y su pareja, mujer, claro esta, decidieron sellar su amor con un casamiento. Aprovechando las nuevas leyes de matrimonio igualitario de Nuevo México, Estados Unidos, iniciaron los tramites pertinentes. Como no podría ser de otra manera, ambas eligieron documentar el evento con la compañía Elane Photography, quien había aceptado el trabajo tras una pequeña conversación por email, ademas de haber invitado a la pareja a una charla previa para conocer sus deseos fotográficos.

Mayor fue la sorpresa para Elaine Huguenin, fotógrafa principal de la marca, al enterarse que ambas personas eran mujeres, para luego encerrarse en su mazmorra del siglo XV. La declaración del estudio fue la siguiente:

Los dueños de Elane Photography son cristianos que creen que el matrimonio es una unión sagrada entre un hombre y una mujer. Ellos también creen que la fotografía es una expresión artística comunicativa y retratar un evento de casamiento entre personas del mismo sexo desobedecería las leyes de Dios y las enseñanzas del la Biblia al comunicar un mensaje contrario a las creencias personales y religiosas.

Podemos estar de acuerdo o no, nadie puede juzgar a los demás por su elección religiosa, pero al negarse a realizar el trabajo por cuestiones discriminativas, las leyes están a favor de la pareja.

Willock comenzó una demanda en la Asociación de Derechos Humanos de Nuevo México en el 2006 cuya institución concluyó que negarse a realizar las fotografías constituye una desobediencia de las leyes antidiscriminación. El juzgado ordenó que el estudio tenia que resarcir a Willock con más de $6,600 dolares en conceptos de pago de honorarios a abogados.

La idea no es juzgar a Elaine y sus convicciones, sino acercarlas un poco más al año que vivimos. Considerar la homosexualidad como un crimen cuando lo único que se pidió que es se retrate el evento es algo excesivo y el fallo probablemente siente jurisprudencia para que esto nunca vuelva a suceder. Por el bien de nuestra sociedad (y el trabajo de los fotógrafos) esperemos que esta noticia no se repite y quede olvidada como un caso curioso.

(Si, ya se que no existe el casamiento gay, ya que nadie tiene un desayuno gay, o un viaje gay al gay trabajo o una gay visita a su madre. Pero es una forma sencilla de definir el matrimonio igualitario)

Fuente: SFWeekly | Foto: Colie89