En ALTFoto hemos hablado cómo sacar buenas fotografías de comida y lo fácil que es sacar malas fotos. Todos hemos caído en la tentación de intentar pasar a la imagen el sabor y el disfrute de un buen plato.

Lo que usualmente nos olvidamos, es que la comida no sólo son los platos en la mesa son importantes, sino también la gente sentada alrededor de esta y la que permitió que tuviéremos esos manjares.

Eso es lo que se dio cuenta Penny De Los Santos, una fotógrafa culinaria de Nueva York.

De Los Santos ha estado viajando por el mundo por los pasados siete años, fotografiando la comida y la gente que la hace y la disfruta. Sus imágenes capturan más que la comida y los ingredientes, también las historias y los momentos alrededor del plato.

Todo comenzó cuando recibió una llamada de un editor de National Geographic que conoció mientras hacía en esta revista una pasantía y que ahora trabajaba en la revista Saveur.

Le encomendó fotografiar las últimas Icehouses de texas. Edificios refrigerados dónde la gente se reunía para comer y beber.

Fue la primera vez que fotografiaba comida, pero utilizó los métodos de fotoperiodismo y narración visual para hacer este trabajo. El resultado fue una fotografía a medio camino entre el reportaje y la fotografía culinaria. No estaba segura de haber hecho lo que el editor quería, pero cuando este la volvió a llamar para pedirle que vaya a Peru para hacer el mismo tipo de fotografía se dio cuenta que había encontrado su camino.

Ya son siete años en los que ha estado viajado por muchos países fotografiando el fenómeno que rodea a la comida para la revista Saveur.

Recuerden, la próxima vez que quieran fotografiar un plato, recuerden que disfrutan de aquel momento no sólo por la comida sino por la gente que les acompaña.

Via: Boing Boing