Como fotógrafos principiantes que queremos ejercitarnos en el retrato, muchas veces nos quejamos de que no tenemos un modelo disponible para nuestras prácticas.

Después de que amigos, esposas e hijos han renunciado a las preparaciones y juegos con luces de nuestras fotografías siempre podemos ingeniárnosla para encontrar modelos dispuestos. Retratos de nuestras mascotas u otros animales, por ejemplo, pueden ser excelentes ejercicios de paciencia y técnica para ejercitarnos.

Cally Whitham a llevado el retrato de animales de un simple ejercicio técnico a una forma de arte. Sus retratos tienen una iluminación cuidada y un trabajo de postprocesado que hace resaltar los colores convirtiendo a las imágenes en lienzos. Pero sus imágenes van mucho más allá, y su trabajo con animales hace que en cada fotografía nos encontremos con la personalidad y presencia del animal.

En sus imágenes logra convertir algo tan prosaico, como un animal de granja, en algo único y perfecto que despierta la admiración. De alguna forma hace que despierte esa nuestra capacidad de sorpresa infantil que nos hacía ver el mundo con ojos nuevos y sorprendernos de todas las cosas que lo pueblan.

En cuanto a los aspectos técnicos de esta fotógrafa, ella usa una Canon 7D con un lente barato. Para ella no es tan importante las imágenes completamente nítidas y su equipo es muestra de ello.

Aunque es evidente en sus tomas, la inspiración de sus fotografías llega de los pintores clásicos y de los maestros del claroscuro.

via: Benhance