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Poster

Sólo algunas pocas fotos de todas las que sacamos son recordadas. La mayor parte, en cambio, las olvidamos rápidamente. Porque son buenas tomas, porque representan un momento de felicidad o porque nos recuerdan a alguien importante son algunos de los motivos por los cuales algunas fotos viven (impresas) en nuestras cajas, álbumes, escritorios, estantes o el lugar favorito que tengan para guardar fotos.

muestra 1

Qué pasaría con esas fotos si un día sucediese algo que moviese los cimientos de nuestra ciudad? Qué pasaría si los álbumes se mojasen, las cajas se abriesen y los muebles se destrozaran? Eso fue lo que pasó en Japón el 11 de marzo de 2011. Alrededor de un millón de fotos quedaron sin dueño y sus protagonistas se quedaron sin ese pequeño tesoro.

muestra 2

Así fue hasta que, luego de que las tareas de rescate terminasen y comenzasen las de limpieza y reconstrucción, los bomberos y los oficiales de policía que trabajaban en Tohoku empezaron a encontrar fotos en el medio del barro. Y se les ocurrió juntarlas y guardarlas en una escuela primaria local. Así se fue poblando el gimnasio de la misma y tomando forma el proyecto Lost and Found (Perdido y Encontrado).

El grupo Memory Salvage Project se formó con el fin de rescatar esas fotos, limpiarlas, digitalizarlas y devolverlas a sus dueños. Desde imágenes limpias a fotos a las que les faltaban partes por la acción del agua y las bacterias. Técnicos voluntarios de Tokio y otras ciudades dedican sus horas a rescatar estos hallazgos.

muestra 3

Las fotos que todavía están sin dueño recorren distintas ciudades del mundo en forma de exhibición y la recaudación en parte es donada a refugios japoneses para comprar materiales para las escuelas que aún están en problemas.

Creo que es deseo de todos los que amamos la fotografía que esas fotos lleguen, finalmente, a encontrarse con sus dueños.

via: petapixel.com