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Ya sea que trabajes con película o sólo que quieras pasar a la computadora los negativos del abuelo, la digitalización de los negativos puede ser un verdadero reto si no se tiene un verdadero escáner de negativos, pero es posible realizar este trabajo con un poco de astucia. Para trabajos profesionales o para ampliar las fotografías ninguno de estos métodos serán tan buenos como un escáner profesional.

El problema llega a partir de la transparencia de los negativos que necesita que la luz la atraviese para revelar sus formas. Si intentamos escanear un negativo en un escáner normal nos enfrentaremos a una pálida copia del original que puede servir para ver algunas características generales, pero de ninguna manera para un trabajo fotográfico.

Método 1: Escáner con adaptador de transparencias

Muchos escáners de mesa llegan con un adaptador de transparencias que básicamente lo que hacen es utilizar pequeñas luces LED en la tapa que brillarán atravesando el negativo cuando el escáner está funcionado. Este es el método más caro después de el escáner profesional de negativos y los resultados en general son buenos.

Será necesario utilizar un programa de edición de imágenes para invertir los colores y posiblemente arreglar los tonos de luz. También se pueden limpiar las pequeñas partículas que ensucian la superficie del negativo.

Para evitar que el negativo toque el cristal y produzca molestos efectos, se puede alejar del escáner unos milímetros con la ayuda de una cartulina o un marco de negativos.

Método 2: Escáner con una mesa de luz portátil

La otra opción es utilizar una mesa de luz portátil para poder darle una luz uniforme al mismo tiempo que el escanear realiza la digitalización. Es importante que la mesa de luz tenga una capa traslucida y blanca que distribuya uniformemente la luz en toda la superficie y que el color producido sea alrededor sobre los 5.000K (Blanco azuloso).

Para evitar molestos efectos lo ideal es realizar el escaneo del negativo con el lado de la emulsión hacia abajo.

El problema con este tipo de método es que la luz producida por los fluorescentes blancos no está encendida todo el tiempo sino vibra a gran velocidad que la vista humana no detecta pero el escáner si.

Método 3: Escanear con la ayuda de la luz del escáner

Este método que recién descubrí llega de la mano de Craftzine. El autor del artículo construye una especie de “espejo” que toma la luz del escáner haciéndola rebotar y proyectar sobre el negativo.

  • Utilizando una cartulina plateada gruesa se imprime la maqueta (PDF) que provee la página web en el lado no brillante.
  • Se recorta la figura doblando las alas triangulares de tal manera que las superficies brillantes estén enfrentadas y mirando hacia el interior.
  • Finalmente se pegan las aletas por el exterior de tal manera que quede un triangulo con el interior metálico mirando hacia abajo.

  • Este será el adaptador para negativos que se colocará cubriendo el negativo sobre el escanner.
  • La luz propia del escaner rebotará en nuestra construcción permitiendo que la luz pase a través del negativo.
  • Si el brillo no es completamente regular se puede colocar un papel de seda blanco sobre el negativo para uniformizar la luz.
  • Finalmente, con el procesador de imágenes recortar la fotografía e invertir los colores del negativo.
  • Posiblemente habrá que corregir los colores pero el resultado será óptimo.
  • Este método es mucho más efectivo para fotografías en blanco y negro.

Via: Craftzine