Hoy os voy a hablar de una fotógrafa a la que le tengo mucha manía, pero esto es debido a que le tengo mucha, mucha envidia, porque ha sabido encontrar su estilo y su sitio, en un nicho de la fotografía tan difícil como el de fotografiar bebés, y lo hace tan bien, que me irrita. Me refiero a Anne Geddes.


Ahora en serio, estamos hablando probablemente de la fotógrafa de bebés y niños que es referencia mundial, en la historia de la fotografía, y no exagero. Es la Robert Capa, Ansel Adams o Annie Leibowitz de los niños. Si has tenido algo que ver con niños, has ido a comprarles algún regalo o has buscado algo relacionados con ellos por internet, por ejemplo, seguro que te has cruzado con fotos de ella, inevitable.

Su buen hacer a lo largo de los años, le ha permitido ganarse la confianza, algo tan importante, de miles de padres, que ceden durante horas a sus recién nacidos para las especiales sesiones de Anne. Y es que su método, por como son los modelos que utiliza, es un poco particular. Ella no hace audiciones ni castings, ya que los niños son muy impredecibles y no servirían de nada, simplemente se pone en contacto con asociaciones de futuros padres, los cuales le proporcionan listados de futuros alumbramientos, para poder citarse con los padres cuando los niños hayan nacido. Antes de iniciar la sesión, prepara todo en sus estudios, cámara, luces, atrezzo y demás, para que los niños lo tengan más fácil, solo tengan que colocarlos y se haga todo más deprisa. Realiza sesiones de media hora, a primera hora de la mañana, cuando los niños están más descansados, para evitar que los niños se aburran y se pongan pesados. Una curiosidad es que todos los años viaja a EEUU para fotografiar niños de color, los cuales no son fáciles de encontrar en su Nueva Zelanda natal.

Su estilo particular, le lleva a crear mundos imaginarios de bebes-abejas, de mariposas, pequeñas ratitas, duendes y hadas, flores y otros elementos curiosos, alejados de las típicas fotos de niños con el traje de los domingos, que ella tanto odia. Una imagen natural y sencilla pero artificiosa, con una iluminación suave y muy agradable, acompañado con un procesado de la imagen menos artificial de lo que podríamos pensar, usa mucho atrezzo a medida a distintas escalas de tamaño, crean unas fotografías admirables.

Esta neozelandesa, nacida en el 56, lleva desde el 81 en esto de la fotografía, y no le ha ido nada mal que digamos. Según Amazon ha vendido más de 18 millones de libros y sus calendarios o libros de firmas también se cuentan por millones.

No os perdáis la galería que no tiene desperdicio.

Foto: Anne Geddes

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