En el tema de la fotografía acostumbramos a emplear una cantidad de términos para referirnos a las características de una fotografía y generalmente asumimos que todos dominan esa terminología, sin embargo, el espíritu de ALTFoto es que sea un blog donde se hable de todo y para todos en lo que a fotografía se refiere y que sirva para el aprendizaje de todos nuestros apreciados visitantes. Hoy revisando algunas de mis capturas más recientes he notado la diversidad de encuadres que empleo. Y por eso quiero dedicar este artículo al tema del encuadre.

Básicamente, el encuadre es la porción de escena que nosotros como fotógrafos decidimos va a entrar en una fotografía. Como observadores percibimos con nuestros ojos una escena en su totalidad, pero como fotógrafos debemos seleccionar el área que vamos a capturar y de acuerdo al tipo de escena y al tipo de mensaje que se desea transmitir podemos encontrarnos diferentes vías para realizar el encuadre.

Aunque la clasificación tiende a variar de un autor a otro, se pueden distinguir los tres principales tipos de encuadres como podemos leer a continuación:

  • Encuadre horizontal: Es el más común y el más empleado de todos. Quizás por ser el que resulta de tomar la cámara y observando por el visor o por la pantalla es lo que nos resulta más natural y sencillo. Pero el que sea común y sencillo no significa que sea mejor o peor, dependiendo de la situación nos resultará más útil este u otro tipo de encuadre. El encuadre horizontal tiene la ventaja de ser muy cómodo al momento de componer una fotografía, ya sea empleando la **regla de los tercios*+ o el espacio negativo por ejemplo. Este tipo de encuadre sugiere quietud, tranquilidad y suele utilizarse normalmente para paisajes y para retratos de grupo, aunque también es bastante popular en retratos de publicidad donde aplicando el concepto de espacio negativo, se coloca al modelo en un extremo y en el extremo contrario se añade el producto o algún texto.

  • El encuadre vertical: No es tan popular como el anterior, pero no deja de ser una excelente alternativa. Igualmente, al tener que girar la cámara dejando el disparador de un lado, nos puede resultar un tanto diferente, pero experimentar con este tipo de encuadre nos puede proporcionar grandes resultados.
    Sugiere fuerza y firmeza, y es por excelencia el más apropiado para los retratos, básicamente por el hecho que las personas son más altas que anchas. También se le emplea mucho en publicidad, revistas y moda en general.

  • El encuadre inclinado: Hay quienes consideran este no es propiamente una forma de encuadre, ya que las fotografías se presentaran de manera horizontal o vertical, sin embargo este enfoque se obtiene inclinando la cámara y justamente a esa posición es a lo que generalmente denominamos “encuadrar”.
    Obviamente es mucho menos popular que los anteriores pero como alternativa ocasional puede realzar el mensaje que se intenta transmitir, ya que en sí mismo transmite dinamismo y fuerza. Se emplea bastante en casos de deportes extremos o en escenas donde hay sensación de movimiento y acción.

Seleccionar un tipo de encuadre u otro puede ser una decisión bastante difícil a la hora de realizar una fotografía y no existen reglas estrictas que nos indiquen cuando emplearlos, por eso siempre el mejor consejo es experimentar bastante y observar los resultados, y en muchos casos compartir esos resultados y consultar su opinión nos ayudará a entender que es lo que resulta más atractivo a los ojos de los espectadores.

Fotos: Francisco Diez, Dan Lee, Francois Bouchet