Siguiendo en la línea de post explicativos acerca de nuestras cámaras, su funcionamiento y la teoría detrás de todo ello, hoy voy a hablaros de la profundidad de campo y de sus causas y efectos.
Hace bastante tiempo algunas personas se dieron cuenta de que si miraban por un agujerito suficientemente pequeño, lo que se veía era una imagen invertida de lo que en realidad estaban mirando, de ese efecto y su descubrimiento nacieron las primeras cámaras fotográficas y los pinholes.
La razón de esta inversión es que al filtrar una cantidad tan pequeña de luz y limitar el haz a unos pocos rayos, éstos se cruzan, dando como resultado una imagen invertida. El hecho de filtrar por un agujerito la luz es lo que en realidad hacen las palas del diafragma en una cámara. Además, el poder variar su tamaño tiene dos efectos que, según como se miren, son útiles o no.
Cuanto más cerremos las aspas de nuestro diafragma, menor será la cantidad de luz que dejemos pasar, pero mucho más paralelos al sentido del objetivo serán sus rayos y esto hace que un abanico mayor de ángulos de rayos nos llegue en la medida justa para impactar sobre la superficie de nuestro sensor o película. Lo cual, traducido, viene a indicarnos que una mayor distancia desde el sensor de nuestra cámara hasta el infinito quedará enfocada.
Por el contrario, cuando abrimos más el diafragma, mucha mas luz pasa por nuestro objetivo ( permitiendo capturas mas rápidas con menos luz ) pero lo hace de forma mucho más desordenada, provocando así que gran parte de los rayos se crucen antes o después de nuestro sensor y que al cruzarse con este queden, por tanto, desenfocados.
En nuestras cámaras la herramienta que nos permite seleccionar el tamaño del círculo dejado por las aspas es el selector de número f. Cuanto menor sea este número, tanto mayor será la apertura y viceversa, es decir, un f8 tendrá mucha menos profundidad de campo (al ser un círculo más grande) que un f22.
Obviamente es un factor importante a la hora de conseguir lo que queremos en nuestras fotografías, y aunque siempre estamos obsesionados con la nitidez y la perfección, os animo a explorar las virtudes de una profundidad corta, el desenfoque selectivo e incluso el bokeh (del que os hablaré otro día).
Foto: ~jjjohn~












Felicidades por el espacio para la fotografia y muchas gracias por dar un espacio para el tema que es tan importante :) por cierto buena muy bonita foto
EL uso del zoom también reduce la profundidad de campo. Es muy útil para fotografiar primeros planos y que el fondo se difumine.
Enhorabuena por el blog. Es de lo más interesante que me he encontrado.
Hola, me parece que está mal expresada la frase “si miraban por un agujerito suficientemente pequeño, lo que se veía era una imagen invertida”, porque están mezclados dos conceptos (los cuales explicas después) ya que si miras por un agujerito suficientemente pequeño, lo que ves es mayor profundidad de campo, pues al entrar menos luz en tu ojo, éste puede enfocar mejor todos los planos. El otro concepto es que al filtrarse ésta luz por un agujerito lo suficientemente pequeño, como la luz viaja en línea recta, la luz que se filtra al proyectarse sobre un soporte da lugar a una imagen invertida de la realidad.
Saludos
Efectivamente Daniela, el efecto de la inversión através de un agujero suficientemente pequeño se observa al ser proyectada en una superficie la imagen, no al observarla directamente dado que nuestro cerebro se encarga en todo momento de realizar la inversión de la imagen captada por nuestras retinas.
Un saludo y gracias por el apunte!
Buen artículo, muy didáctico.